jueves, 5 de enero de 2012

CARLOS, CUMBRE DE ESPERANZA

EL RETO DE CARLOS SORIA
Fotos: www.carlossoriaalpinista.com


               Desde que en 1968 hiciera cumbre en el Elbruz, llegaron McKinley, Aconcagua, Everest, Mont Vinson, Carstensz, Kilimanjaro, K2, Broad Peak, Makalu, Manaslu y Lhotse para acumular 11 ‘ochomiles’. Porque para Carlos la montaña es mucho más que hacer deporte y volver a casa para ducharte, para Carlos la montaña es un sistema de vida donde, durante dos meses, convives con un grupo de personas.

Colosos de la naturaleza como el Anapurna, el Kanchenjunga y el Dhaulagiri le separan de su reto personal y lo va a conseguir. Porque el mensaje que transmite este DEPORTISTA de 72 años, con mayúsculas, es pura esperanza. Maneja a su antojo el elixir de la eterna juventud y siete de las ascensiones las hizo tras cumplir los 65 años. Tenía un trabajo definido como ‘normal’, era un buen tapicero como ha reconocido en alguna ocasión pero confiesa que siempre será alpinista…es el alpinismo personificado. Responde a ese perfil de persona que expresa convicción en lo que hace, es de esas personas que transmite su entrega desde el primer instante.
La próxima parada era el Dhaulagiri y para poder sufragarlo entró en escena BBVA, Carlos asegura que su aparición fue un auténtico milagro que posibilita la finalización de su proyecto. El equipo de BBVA no dudó ni un solo instante porque tiene muy claros los valores que representa Carlos: integración, compromiso, superación y pasión.
Cuando un hombre como Carlos, padre y abuelo, desprende una fe tan poderosa da la sensación de ser imparable. Hacer montaña es parte de su vida y desde que, con solo 14 añitos, descubriera la Sierra de Guadarrama lo tuvo claro. Como suena en la película Pequeñas Grandes Amigas, “toda historia tiene un final, pero en la vida cada final es un nuevo comienzo” y cada escalada es un nuevo inicio para un espíritu combativo y luchador como el de Carlos Soria.

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